Hoy son datos, mañana puedes ser tu empresa o tú.

España está viviendo una oleada de ciberataques que ya no se limitan a amenazas lejanas o reservadas a grandes corporaciones. Según cifras recientes, durante el primer semestre de 2025 los intentos de intrusión informática han subido un 35 %, superando los 45 000 incidentes diarios. Una cifra estremecedora, que deja de ser estadística para convertirse en una amenaza tangible para pymes, autónomos y ciudadanos.

Quise reflejar este clima de vulnerabilidad con una imagen potente para encabezar el artículo: una oficina en penumbra, la pantalla de un ordenador congelada con un mensaje de ransomware, y el silencio que sólo rompe la amenaza: “Tus archivos han sido encriptados. Paga si quieres recuperarlos”. Esa foto resume la sensación de paralización: todo detenido, todo bloqueado, y siempre, detrás de cada ataque, está la posibilidad de que mañana seas tú.

El peso de los datos

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) revela que en 2024 gestionó 97 348 incidentes de ciberseguridad, un incremento del 16,6 % respecto al año anterior; solo en 2025, la cifra va camino de dispararse. De estos incidentes, el 67 % afectaron a ciudadanos, pero llama la atención que el otro 33 %, 31 540 casos, golpearon a empresas de todos los tamaños, especialmente a pymes.

Los tipos de ataques más frecuentes son alarmantes: más de 42 000 casos de malware, incluyendo 357 incidentes de ransomware, junto a casi 38 000 fraudes online, donde el phishing ronda los 21 500 casos. INCIBE también detectó 183 851 sistemas vulnerables, es decir, puertas abiertas que los ciberdelincuentes pueden aprovechar.

¿Quién llama cuando todo falla?

Cuando el escenario se complica, el teléfono 017 de INCIBE —la línea nacional gratuita de ayuda en ciberseguridad— se convierte en el salvavidas. En 2024 recibió casi 99 000 consultas, un 21,8 % más que el año anterior: la mitad preventivas, el resto bajo presión tras sufrir un ataque . Patrón que revela una sociedad cada vez más concienciada, pero también cada vez más asediada por brechas digitales.

Amenazas con rostro e intencionalidad

En el primer trimestre de 2025, se ha percibido un notable aumento de ataques coordinados por grupos hacktivistas prorrusos, organizados bajo la etiqueta #OpSpain, especialmente dirigidos a sectores clave como el energético, transporte y la administración pública. En paralelo, los ciberataques de tipo DDoS, vinculados a represalias por el apoyo de España a Ucrania, han colapsado webs institucionales, entre ellas la de la Moncloa y varios ministerios.

El peso de la inteligencia artificial

Desde INCIBE, su director general Félix Barrio advierte que 2025 se caracteriza por la capacidad “accesible” de las nuevas herramientas de inteligencia artificial, como DeepSeek, usada tanto por defensores como por atacantes. Esto permite ataques más rápidos, automatizados y efectivos, multiplicando la necesidad urgente de defensa activa.

Reflexión final: personal, real, urgente

“Hoy son datos”, leí hace unos días. “Mañana puedes ser tú”, recordé mientras elegía esa imagen de oficina vacía y pantalla congelada. Porque ya no vale con asumir que el problema es de otros, o que los ciberataques ocurren solo en las grandes empresas. El 44 % de las compañías ya ha sufrido algún ataque, y nadie está libre.

Si esa imagen te interpela, si el silencio de la oficina resuena en tu empresa, solo hay dos caminos: esperar el golpe... o actuar ya. Porque en esta guerra digital no hay fronteras seguras; hay solo frente y vulnerabilidad. Hoy son datos, mañana puedes ser tú.